La cruzada por el octavo arte

Abril 22, 2007 at 5:16 pm (El Octavo Arte, Telefono Descompuesto, Videojuegología)

Muchos alegan ser los creadores y artistas del octavo arte, pero el puesto aún está vacante. Algunos de estos alegan que los videojuegos son el octavo arte, en el siguiente link hay un buen resumen de este debate, quienes son las diferentes voces en él y que dicen:

http://gamasutra.com/features/20070316/ochalla_01.shtml

A pesar de toda la buena intención de querer conferir la cualidad de “arte” a los videojuegos, y teniendo en cuenta que yo estoy en una postura a favor de esto, hay que admitir que los videojuegos están aún lejos de ser arte. Preguntemosnos que es el arte primero, pero tal cosa es difícil por no decir imposible. Es una paradoja, algo inexplicable, o explicable a medias, como el amor, uno puede darle una explicación pero esta no llega a suplir las necesidades paradigmáticas de todos. Intentemos explicar el arte como la expresión del artista, o sea, el arte ocurre al intervenir el artista en lo material, oleos, cromas, formas y lienzo forman arte a través del artista. Entonces debemos encontrar los artistas y hallaremos el arte.

¿Hay artistas que se expresen mediante los videojuegos? Hay figuras con renombre pero no parecen catalogarse como artistas, pero esto no es un limitante, en la historia hay artistas que no supieron que eran tales, porque el arte es una cuestión cultural dinámica. De todas maneras, estamos tratando de evaluar un medio como artístico dentro de nuestro paradigma, por tanto es importante establecer un paralelo con nuestro entendimiento actual de que es el arte.

Vemos entonces que no solo el artista hace al arte, su intervención es necesaria pero no suficiente. ¿Cómo debe ser esa intervención? En todo arte hay una operación “mágica” que le da al objeto artístico un significado trascendental. Esa significación que trasciende lo material (cómo esta hecho) y lo simbólico (lo que representa, lo que entendemos), es la esencia misma del arte, es la magia del artista, aquello que nos deja perplejos ante una obra y nos invita estimarlas por sobre el valor de lo material, lo estético, lo simbólico, etc. Sabemos que existe pero no lo podemos explicar.

Notamos que no hay artista sin su público, sin alguien que aprecie su arte como tal. La apreciación es la que cierra el circulo mágico de la operación artística, la que genera la necesidad social en una creación que no parece tener una función práctica, o una nueva necesidad en algo que solo tenía una función práctica. Es esto lo que le está faltando a los videojuegos para ser arte, una cultura que busque el arte, que busque al artista. Acá es donde falla todo, no hay una necesidad trascendental en los videojuegos, es todo demasiado efímero. Se busca siempre el siguiente juego, la siguiente expansión, no hay lugar para el reconocimiento del “toque artístico”, de la firma del autor/artista.

En calidad de arte llevan la ventaja los comics, y estos son los que probablemente se lleven la corona del octavo arte, los videojuegos tal vez deban esperar un poco más y ser el noveno arte. Mientras tanto, algo que nace en carácter de consumo jamas va a ser arte, porque lo importante del arte, aunque se pueda consumir, es que el espectador no sienta el deseo de consumirlo sino de preservarlo.

Un videojuego tiene chances de ser arte cuando el jugador no desee terminarlo y pasar al siguiente juego.

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